miércoles, 30 de abril de 2008

Por amor al arte


Tengo un amigo que todos los días conversa conmigo por amor al arte, que no menciona mi nombre… pero yo tampoco el suyo, que me hace reir cada mañana; que cambia su rostro y su voz, invitándome a jugar a “adivina a ver quién soy”; que esconde sus problemas, para que yo me olvide de los míos.

Tengo un amigo que no duerme en las noches porque se esconde, como un duende, en mi pequeño radio para saludarme cada mañana; que por amor al arte lo conocen muchos y nadie lo conoce, que tiene mil nombres; pero sólo uno lo identifica por los mil.

No importa a quién le preguntes; todos, por amor al arte te responderán: Mikimbín