viernes, 8 de febrero de 2019

LOS DIAS DE CANEL

Los días románticos de aquella revolución que dijo ser del pueblo y para el pueblo y que proclamó a los cuatro vientos que era más verde que las palmas, ya pasó. En realidad se evaporó tan pronto fueron pasando los días aunque desde un principio adoleció de algún problema semántico, pues a decir verdad y siendo muy sincero, la llamada REVOLUCION y el movimiento que la fecundó tenía un origen eminentemente burgués de una joven intelectualidad universitaria, mientras su color verde unicamente se mantuvo en el verde olivo del uniforme militar. De ello ha pasado medio siglo en donde su pueblo a vivido y sobrevivido (depende de como se vea) a golpe de promesas, de resistencia (a veces por períodos muy largos) y de una guerra contra un enemigo, que como el viento, se siente pero no se puede ver.

Ha pasado ya más de medio siglo y por ley natural de esta vida, algunas fraternidades ya no están, mientras otras supuestas inquebrantables asociaciones se han diluido.





miércoles, 5 de diciembre de 2018

UNA DISCULPA A PASTORA SOLER

Mis más sinceras disculpas, como cubano, a esta reconocida artista española, que por comerse una simple langosta en Cuba acompañada de Mariela Castro, Directora del Centro Nacional de Educación Sexual, haya aparecido en múltiples medios de prensa, incluído el "Nuevo Herald" de Miami o incluso en el muy leído "El País" en España" y que producto de ello o a sugerencia de su programador, se haya visto necesitada de aplazar su presentación en la Capital del Sol, donde por supuesto, abundan los cubanos que han abandonado la Isla y que tanto placer da a los profecionales de etiquetear todo: La Gusanera de Miami.

El arte en general no debería estar politizado, tampoco la prensa e incluso los póliticos aunque respondan a una ideología deberían ser más servidores de la sociedad que preocupados de desacreditar a sus oponentes de ideas para hacerse con el poder y dirigir los destinos de un país.

Comerse una langosta en una agradable terraza con vista al hermoso literal habanero no es un pecado, tampoco es hacerlo junto a la directora de una institución debería ser motivo de tanto revuelo; como no lo es en su tierra, en donde algunos cenan como reyes y otros no. Igual sucede en mi tierra en donde el nivel de vida de algunos les permiten comerse sin preocuparse la misma langosta que usted posiblemente lamenta haberse comido y otros no saben que van a comer en la semana. La vida es así y tristemente es así en muchas partes del mundo, incluído en el país más rico del planeta en donde ahora resido.

Pero a los cubanos hace más de medio siglo nos han polarizado y en mi modesta opinión, este milenio, más que estar viviendo una nueva era de democratización, estamos viendo la polarización de la sociedad de manos de algunos líderes muy interesados en el negocio de la política y los medios de comunicación que con ingenuidad o no, se hacen eco de ello. Tan sólo hay que ver las recién conlcuídas elecciones en Andalucía. A bombo y platillo las noticias han etiqueteado a VOX de ultraderecha en un tono como diciendo que se acerca lo peor. Igual a sucedido en Brasil recientemente con su nuevo presidente y para que hablar de los EEUU, Hay una ultraderecha de la que todos debemos temer y algo debemos hacer antes que sea tarde. Pero no hay ultra izquierda y si existe no se divulga mucho. Si el dirigente Iglesias desde Podemos clama al pueblo a lanzarse a las calles no pasa nada, no pasaría igual si lo hace algún otro. No pasa nada o cuesta que pase si un gobierno autodenominado popular obliga a dos millones de sus ciudadanos al éxodo y se carga a unos cientos, como actualmente en Venezuela, o en Nicaragua en donde una Revolución Sandinista que prometió la paz a su pueblo asecina a más de trecientos de sus hijos y a buena parte del pueblo los califica de opositores. Nos han y están polarizando señorita Soler y lo más triste es que nuestra democracia y que los ideólogos de izquierda (como corresponde) etiquetan de burguesa lo permite.

A nosotros los cubanos nos polarizaron desde el 59 del pasado siglo. Una Revolución que según era más "verde que las palmas" según su propio máximo líder, el mundo entero sabe de qué color se puso poco después. Y si a los cubanos les quedaba alguna duda El se encargó de aclarar cuando en un histórico discurso a los intelectuales les dejó bien claro "con la Revolución todo, contra la Revolución nada!

A los de pensamiento diferente, a los que dejaron de creer, a los que se opusieron sólo le dejaron tres alternativas: exilio, cárcel o fusilamiento. También había una más sutil y que hoy pretende institucionalizarse; el silencionamiento, como le sucedieron a grandes escritores cubanos como Lezama Lima, Dulce Maria Loynaz y José Sacarías Tallet.

Nos polarizaron, nos simplificaron como en esas ecuaciones matemáticas que tanto nos costaba aprender en la escuela; o eras revolucionario o entonces gusano, apatrida, vende patria. Politizaron todo, créame; practicamente no se podía escuchar música en inglés porque era el idioma del Imperio, tampoco a José Feliciano ni al grupo Santana, sabe Dios por qué, tampoco a muchos artistas cubanos como Celia Cruz porque no profesaban la ideología de la Revolucion, como hoy muchos cubanos todavía no pueden cartarle al pueblo cubano como lo ha hecho usted. Nos han polarizado. No es de extrañar que los cubanos de Miami se hayan molestado y no pocos se puedan haber irritado con aquella foto, pero le expreso con toda sinceridad que los cubanos de este lado del charco somos tan solidarios como el que usted acaba de conocer.

 Hay sistemas y gobiernos que por mucho que uno haga si te acercas lo suficiente, te marcan como uno de los suyos aunque esa no haya sido la intención. Es posible que la foto hubiese sido tomada ingenuamente y se haya publicado por ingenuidad también, pero como reza una sentencia de un popular personaje mexicano: FUE SIN QUERER QUERIENDO... recordar que una imagen, dicen, que habla más que mil palabras. La paranoia con la cual vivi muchos años en mi tierra y la profesionalidad de un regimen que se ha pulido durante décadas trasmitiendor mensajes entre líneas, me sugiere pensar que quizá no fue un encuentro tan casual, ni el asiento que ocupó cada cual fue fortuito y que la foto de la discordia no fue la imprudente actuación de alguien. Si usted fue demasiado cálida con sus anfitriones (que aunque digan lo contrario siempre son organizaciones estatales de lo contrario no podrían existir) desearon publicar a los cuatro vientos tales afectos y si por casualidad se mostró poco inclinada a vincular su presencia como una invitacion de gobierno alguien se encargó como se dice en Cuba de "serrucharle el piso". No es la primera vez que sucede y supongo que no será la última. Tan sólo recordar lo que le sucedió a Oscar de León después de visitar Cuba en 1970, o al pintor Wilfredo Lam que regresó a Cuba en los últimos momentos de su vida y lo mostraron a los cuatro vientos paseando postrado en su sillón de ruedas por la Plaza de la Revolución y si le sirve de consuelo, tambien en su moemnto usaron de bandera a sus compatriotas Serrat y Sabina como artistas muy afines con el Gobierno Cubano.

Ojalá que cuando regrese a Miami yo pueda estar dentro de su público y sobretodo que esta desagradable experiencia de polarización de la sociedad que hemos vivido los cubanos por tantos años no la tengan que vivir su pueblo... pero ojo.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

LA NUEVA CONSTITUCION CUBANA... ¿NUEVA?

                                            
Dios me encuentre confesado... A debate, discusión y hasta la generosa oferta de que los cubanos, que antes fuimos gusanos, escorias, apatridas, traidores también participemos en el análisis y propuestas de modificación a la nueva Carta Magna que tendrá la misión de regir la vida de los cubanos.

Un gobierno, no un país, que lleva más de medio siglo gobernando por decretos, que sólo se auto-reconoce como el único capaz de dirigir los detinos de la nación, que ingenuamente funde en un sólido y único bloque los conceptos patria, gobierno y partido pólitico, nos convoca a la histórica tarea de re-escribir la Ley de Leyes para actualizarla a los nuevos tiempos del siglo XXI. Pero la pregunta que "se cae de la mata" es para quién o quienes.

Dicho sea de paso, no sólo los ciudadanos cubanos incurren en la ilegalidad, en la "búsqueda" para sobrevivir algunos y otros para mejor vivir, tambén de muchas maneras lo hace el Estado para mantenerse a flote en estos tiempos diíciles y distintos, cuando ya es PASADO el Bloque Socialista, la hermana república de los soviets y que incluso en la práctica, el socialismo bolivariano si no ha fenecido en documentos, al menos no sirve para mucho.

La nueva rejuvenicda y maquillada Constitución necesita ajustarse a este siglo en donde un único sistema económico: el capitalista, pero con varianters ideologicas rige los destinos del mundo actual. Si antes el Estado debía aborrecer y enfrentarse por todos los medios al capitalismo depredador;, ahora debe más que convivir con él, debe mezclarse y si se puede aprovecharse de él; no hay mejor ejemplo que los exitosos hijos de Mao. Si antes enarbolamos más que las banderas, las antochas contra la Globalización de la economía mundial, en donde los gobernantes cubanos jugaron un importante papel, hoy debemos oponernos con firmeza a que el imperialismo yanqui lo eche por tierra.

Marx y Lenin sobretodo nos enseñaron que los que menos tienen sólo pueden cambiar la situación por medio de la fuerza, léase violencia o  las armas. Por medio de las armas llegó la REVOLUCION al poder, por medio de sabotajes, secuestros e impuestos de guerra el Movimiento 26 de Julio hizo valer su fuerza contra un gobierno tiránico. Pero eso hoy el mundo lo considera terrorismo y es normal y aceptable que la nueva constitución lo tenga en cuenta. Pero la democracia actual, que por siempre nos enseñaron que ésa es la de tendencia burguesa, defiende el derecho a la libertad de expresión, la libre afiliación política, el pluripartidismo (aunque unicamente sean dos como en el caso del Tío Sam) y el derecho inobjetable a que cada cual se enriquezca con el sudor de su frente, siempre que no lo haga por vías y métodos de dudosa procedencia, o explotando de manera indebida al prójimo, pero para eso están las leyes que deben estar bien escritas y sus poderes separados como Dios manda.

Sin embargo el nuevo proyecto deja bien claro quién y quiénes son los únicos timoneles del barco, sin derecho a discusión ni cambio y qué está por encima de todo, como única luz casi divina para guiar los destinos de la nación y su pueblo. Todos sabemos que no está escrito amén pero está implícito.

Si eso no fuera suficiente y ya de por si demasiado, también la nueva constitución tiene un artículo que como muchos otros no será ni siquiera levemente modificado: los cubanos de este siglo podrán trabajar por su cuenta; es decir, podrán "inventar" para sobrevivir cuando el salario que les paga el gobierno no les alcance para comer, pero entrarán en desacato cuando lo que hagan honestamente pero les brinde un nivel de vida que los acerque a la concentración de la riqueza.En pocas palabras: los cubanos estamos condenado por ley a ser pobres toda la vida. Tampoco sin duda alguna, ni los cubanos de adentro ni de afuera podremos invertir, no así los que no son cubanos, incluídos los aborrecibles explotadores del imperio nortamericano.

Por supeuesto no hay que ser astrólogo para predecir que el nuevo proyecto no contemplará ni la más remota opción de una prensa independiente, de hecho ese calificativo provoca alergia en cualquiera de sus versiones. Jamás tendremos elecciones libres y mucho menos directas. Algunos continuan empeñados en la fórmula romana de la era esclavista: "al pueblo pan y circo"

No tengo dudas que como afirman algunos, este es un momento trasendental para los cubanos y para asegurarles al pueblo que el camino que iniciaron en 1959 continua su marcha, sino es exitosa por los menos continua su marcha... pero a mí, que me encuentren confesado.

lunes, 6 de agosto de 2018

Moscú no cree en lágrimas y el maleconazo

 Cuando en 1980 este memorable filme se llevó la estatuilla a la mejor película extranjera en los premios Oscar la más fiel amiga en el Caribe de la indestructible Unión Soviética se revolvía en un caos social y político con los acontecimientos de la Embajada del Perú y más seguido con el éxodo del Mariel.

Si en los setenta el batacazo de los Diez Millones Van, que finalmente no fueron, no hizo temblar a la Isla ni sus gobernantes sino que nos abrazamos más en la construcción de hombre nuevo; en los ochenta con aquel revés convertido en victoria, Cuba volvió a salir adelante, fortalecida y con un incondicional apoyo  de la URSS y las naciones socialistas europeas que intentaron, por medio del Ministro de Economía cubano inculcarnos su estilo de vida socialista, algo que duró tan sólo un quinquenio, porque con esa clara visión que siempre tuvo el gran dirigente de la nación cubana, pronto comprendió, que esa fórmula socialista de la europa del este, no encajaba nada bien en las costumbres de la Isla.

Los cubanos tenemos un pequeño problema con los finales y principios de las décadas. Algo se confabula para que nuestras vidas se agiten un poco. En 1492 se apareció Colón; en 1762 a los ingleses se les ocurrió que La Habana podía pertenecer a su Corona. En 1868 la Guerra de los Diez Años, mientras que en el 98 la guerra que nos trajo la independencia de nuestra Madre Patria. Si avanzamos para el siglo XX, tenemos que Batista decide dar un glope de estado en 1952 y en el 59 comenzamos la construcción de una nueva sociedad que cada diez años se estremece un poco. En el setenta una titánica zafra que generó más deudas que logros. En el ochenta la Embajada del Perú seguido por el Mariel.

Sin embargo, si en los treinta años anteriores de Revolución se sobrepuso a cada evento desafortunado con pipas de cervezas, carnavales para el pueblo e incondicional ayuda del hermano pueblo soviético, al encontrarnos con la crisis que se avecinaba en el 90, ya no fue así. Primero guardamos silencio ante las convulsiones socio-políticas en las tierras de nuestros hermanos de clase. El mundo socialista se estaba cayendo a pedacitos mientras nosotros nosotros haciamos como el avestruz. Terminamos por llorar e invitar al líder sovietico timonel de la Perestroika, para intentar que hiciera, al menos una excepción con nosotros, pero los dados estaban echados: cada cual que sobreviva y escoja su destino por sus propios medios. Ya Moscú no creía en lagrimas ni en la solidaridad internacionalista.

Y los cubanos conocimos la miseria como protagonistas hasta que nuestro gran líder y timonel de nuestros destinos comprendió que también él estaba a punto de "comerse un cable", abrió un poquito las puertas para que los frescos aires de un sistema de mercado nos llenara de esperanzas. Y de pronto comenzó a surgir el espejismo de un mundo de consumo que a unos pocos beneficiaba y que hoy a cada ratico te hacen oler para que no pierdas las fuerzas en el duro camino de vivir cada día en un país que aparenta ofrecerle a los extranjeros, justo lo que le niega a sus nacionales.

 El Maleconazo no fue el estallido de una turba de marginales aprovechándose de un momento de inestabilidad social, sino la desesperación de un pueblo que ya no podía conformarse con ver la Vida color de Rosa, observando una vidriera con artículos de primera necesitad a precios de lujo y esperar que desde Miami los ayudaran a comprarlos.

Los cubanos tenemos una habilidad como pocos para guardar los recuerdos que nos duelen en donde no nos afecte mucho. Es por eso que ahora no muchos recuerdan con dolor aquellos bochornosos Mítines de Repudio, los años en que tomarse un cocimiento de hojas de naranja agria era casi un lujo. Posiblemente vean o cuenten con nostalgia aquella etapa en donde muchos cubanos se lanzaron al mar en embarcaciones improvisadas o simples flotadores, para desaparecer en medio del camino.

Aquel brote de incorfomidad social, el único registrado y reconocido en toda la historia de la Revolución, ha quedado en la memoria de sus protagonistas... con esa capacidad que tenemos los cubanos para reirnos de nuestros problemas; hoy guardamos aquellos hechos en el lugar donde menos nos haga daño, o en donde podamos recordarlo de la manera menos dolorosa.






miércoles, 6 de diciembre de 2017

Estados Unidos y la capital de Israel

Se pudiera decir que este reconocimiento por parte del actual Presidente de los Estados Unidos, casi como regalo navideño para Israel en los inicios de este mes de diciembre, será como abrir la tapa de la caja de Pandora. Desde  ya se están sucediendo las quejas y protestas, hasta el Papa ha puesto su granito de arena, levantando su voz en contra de esta decisión de Donald Trump. Si las cosas entre palestinos y judíos no andaban muy bien, a partir de ahora estarán peor.

Sin embargo deberíamos culpar al mandatario norteamericano de lo que inevitablemente sucederá; si somos francos y objetivos, deberiamos culpar al Imperio Romano de todo lo que está pasando.Haciendo  una regresión al tiempo nos encontraremos que es muy difícil para no decir imposible, alcanzar una demostración de la existencia de un pueblo palestino en la literatura antigua.

En realidad el vocablo Palestina no existía en la Biblia, aunque algunos intenten identificar a los paletinos con los antiguos filisteos, que según algunos historiadores los ubican por la isla griega de Creta y que llegaron a Canaán unos cuantos siglos antes que Cristo y también dejaron de existir como pueblo antes que el hijo de Dios se paseara por la tierra.

La Historia también nos cuenta que el pueblo que hoy se identifica como palestino, tocaron tierra de Judea mucho tiempo después, léase siglos, que los filisteos bíblicos dejaron de existir y supuestamente con la invasión musulmana. Cierto es que ese pedacito de tierra desde hace tanto tiempo disputada, ubicada historicamente al norte de Mesopotamia y al sur de Egipto, fue escenario de numerosas conquistas asirias, babilonicas griegas, romanas, árabes, cristiana, sin dejar de mencionar la inglesa más cercana en nuestros tiempos.

Los textos mencionan que en medio de esta turbulenta historia de conquistas, los israelitas consiguieron establecerse entre el Mediterráneo y el río Jordan, mil años antes de la era cristiana y eligiendo para su capital a un pueblito jebuseo de origen cananeo y que fue nombrado con el nombre que hoy conocemos como Jerusalén.

Los macabeos alcanzaron la independencia al terminar la conquista helénica, pero apareció el Imperio Romano y aunque los judíos se resistieron constantemente, los emperadores romanos terminaron por arrasar Jerusalén y ni aún así tenían control total por las constantes sublevaciones judias... y hasta el momento nada de Palestina que nos cuente la Historia.

Un siglo después de Cristo y sofocada una cruenta sublevación judía contra la dominación romana del emperador Adriano, que necesitó enviar la módica cifra de ochenta mil hombres para alcanzar la victoria, la vida cambió dramáticamente para los judíos y su amada Jerusalén, que les fue prohibida visitar y para eliminar toda identidad de su pueblo, sustituyó de un plumazo el nombre de Israel o Judea por el de Palestina y es entonces que en el siglo II, según los textos de historia, es que aparece este nombre en los mapas y que hace referencia a los filisteos.

La Palestina de aquellos tiempos no prosperó y fue empobreciéndose hasta practicamente desaparecer; en el siglo XIX los viajeros la describían como una tierra en donde podias viajar enormes distancias sin encontrar vida humana. Fue con el nacimiento del nacionalismo arabe y judío que la palabra tomó mayor importancia, cuando los sirios acusaron a los sionistas de haber creado la palabra Palestina para quedarse con una parte de Siria. Es de imaginar que no habían leído suficiente sobre la historia pasada.

Con el terminación de la Primera Guerra Mundial, por mandato de la Liga de las Naciones (creada al final de la guerra) Palestina quedó bajo el amparo británico, que determinó que todo aquel que naciera en dicho territorio, con independencia de que fueran judíos o árabes, eran palestinos. Así que lo iniciado por el Imperio Romano, el Imperio Inglés lo fue enriqueciendo para complicar las cosas aún más.

Terminada la II Guerra Mundial la situación en la Palestina era insostenible para los ingleses, que no podían controlar las demandas judías, al tiempo que los árabes también no dejaban de tirar de la misma soga, pero en sentido contrario; así que llevarón el caso a la ONU, que acababa de nacer, con la espera de una condena a las exigencias judías, pero no sucedió lo que esperaban, sino que las naciones votaron por el fin de la presencia inglesa en Palestina y la creación de dos Estados: uno judío y otro árabe.

Más que calmar la tensa situación, el Medio Oriente reaccionó amenazando con borrar del mapa al recién nacido Estado de Israel, promesa que intentó cumplir, tomando en cuenta  que el naciente país, practicamente no contaba con poderío militar. Se dice que no poseían ni tanques, ni aviones. La guerra terminó varios meses después con un armisticio y unas fronteras que muchos catalogaron de arbitrarias y un mundo árabe que hizo todo lo posible por doblegar a sus nuevos vecinos, hasta que en 1967 una coalisión árabe (Egipto, Jordania, Irak y Siria) exigió en la ONU la retirada inmediata de las fuerzas de paz desplegadas en la zona. Ya podrán imaginar para qué nobles objetivos.

Al igual que sucedió en la anterior confrontación bélica, el Medio Oriente supuso que juntos lograrían hacer valer sus exigencias y de ser posible hacer desaparecer el Estado Judío del mapa, mientras que Israel, según consta en algunas transcripciones, no suponía que lograría una victoria tan aplastante y en tan pocos días. Cierto es que a pesar que Egipto y otros tantos comenzaron a desplegar sus trapas hacia la frontera con Israel y claro está no con buenas intenciones. El primer disparo no lo hicieron ellos.

La Historia la reconoce como la Guerra de los Seis Dias; una fulminante guerra corta, que cambió el mapa en el Medio Oriente y multiplicó por dos el tamaño de Israel, en detrimento de Egipto, Jordania y Siria,  al mismo tiempo que llevó a los palestinos a una situación mucho peor. Aunque quieran decir lo contrario, lo cierto es que los países árabes a partir de ese momento comenzaron a preocuparse más por recuperar sus territorios perdidos y en ver cómo protegerse de su poderoso enemigo, que en la causa palestina.

Ahora en el Siglo XXI, desde  la salvaje norteamérica, a su gobierno se le ocurre darle trabajo a la ONU, justo cuando desean irse de vacaciones navideñas, decidiendo colocar la placa de su enbajada nada menos que en un territorio en disputa. En realidad siendo Jerusalén tan importante en la historia de una buena parte de los humanos, bien podría pertenecer a toda la humanidad que se sienta identificada con los que la han llamado Tierra Santa y con ello intentar solucionar un histórico problema.

Es posible que necesitemos de unos cuantos siglos más y otras tantas guerras para determinar quién llegó primero y si fue llamada Palestina o Israel... pero seamos justos, que Donald Trump pretenda poner su embajada ahí, no es la causa del problema, más bien las consecuencias.







miércoles, 29 de noviembre de 2017

Corea del Norte: El mundo a sus pies



El mundo a sus pies. Es lo que debe estar pensando y sintiendo Corea del Norte después de haber vuelto a probar y demostrar que posee capacidad para dejar caer una bomba en pleno territorio norteamericano, o en cualquier parte de Asia, dicho sea de paso, volvió a dejarlo caer en aguas del Japón.

No ha importado condenas, advertencias, sanciones o que paises como Rusia y China, que de alguna o muchas maneras lo han apoyado anteriormente, ahora no estén de su parte. Nada importa o detiene a este pequeño país norcoreano en su empeño de demostrar que tiene todo el derecho de fortalecerse con capacidad nuclear para asegurar la defensa de su país.

El nuevo siglo lo han puesto a prueba en su capacidad de tolerancia y paciencia y parece que tiene bastante. Sólo hay que recordar que en la Crisis de Octubre en el pasado siglo la tensión internacional por una inminente III Guerra Mundial, desatada por armamento nuclear descubierto en una isla del Caribe destapó una algarabia tal que practicamente el mundo muere de espanto y ni siquiera se tiró una bala de salva.

Años después la república de Panamá fue invadida porque su Presidente estaba seriamente involucrado en el tráfico de drogas a los Estados Unidos

  Más para acá y ya en este siglo, el ya muy debilitado Irak fue invadido militarmente porque se dijo (y finalmente no pudo ser comprobado) que poseía armas químicas, armas que de haberlas usado, hubiera sido contra su propio pueblo, porque su capacidad militar ya estaba diezmada.

Hace ya unos cuantos años cuando el mundo hablaba de paz, de la extinsión de la Guerra Fría y de pactos para limitar las armas nucleares, Corea del Norte declaró a los cuatro vientos su derecho a fortalecer su poderío militar por el bien de su defensa.
Una buena parte del mundo lo repudió, otra lo aplaudió y los más conocedores aplacaron los temores argumentando la pobreza económica y la rudimentaria tecnología del declarante. Y todo quedó en condenas y sanciones en la ONU, advertencias  y el descrédito que le daban  los analista para conseguirlo.

Primero fueron los ensayos nucleares y a cada uno le colocaron las dudas de que lo fueran y posteriormente cuando ya era innegable, lo tacharon de total fracaso. A cada crítica internaciónal y a cada sanción de la ONU y advertencia estadounidense, Norcorea respondió con la afirmación de continuar en su proyecto nuclear.

Ya no sólo fueron los ensayos nucleares, le continuaron las pruebas balisticas, las amenazas y las demostraciones de fuerza como hacer volar por territorio japonés uno de sus misiles con la posibilidad de portar ojiba nuclear. Hoy ha vuelto a demostrar que tiene toda la intensión de aceptar una confrontación militar si alguien intenta algo más que una sanción económica o política en la ONU.

Ponerle un alto  tendría un caro costo humano y militar, no sólo para los norcoreanos, en estos momentos para una parte de Asia. Corea del Norte siente que tiene el mundo a sus pies y en buena parte es cierto, su actual capacidad militar y su irracional actitud da a entender que ninguno de sus vecinos podrán estar totalmente a salvo en una guerra.

Con esta prueba ha hecho saber y demostrado que ni las sanciones económicas, ni la falta de apoyo de sus antiguos amigos y principal socio comercial; ni siquiera las advertencias de un presidente norteamericano que no se ha caracterizado por ser mesurado pueden disuadirlo. Al nivel que se ha llegado, quizá algunos piensen que lo mejor será dejar a la bestia tranquila para que no salte la cerca. La cuestión entonces radica, hasta cuándo estará conforme con el espacio que tiene. No olvidar que en aquella guerra que trajo la división de las dos Coreas, nunca se firmó la paz.







martes, 19 de septiembre de 2017

COREA DEL NORTE...¿GUERRA NUCLEAR EN EL SIGLO XXI?, O LA III GUERRA MUNDIAL

                     (tomado del periódico EL PAIS)

Este Siglo XXI trae de todo un poco cuando todavía no alcanza su mayoría de edad, pues sólo cuenta con 17 añitos; tecnologías que avanzan y se desarrollan a pasos de gigantes; un sector del mundo árabe empesinado en imponer su manera de pensar y vivir al costo que sea y con la filosofía de "todo vale", en donde la guerra de guerrillas que tanto proliferó en su afán libertario, es un niño de tetas ante este nuevo estilo de destruir o castigar al  mundo occidental.

Si todo esto no fuera suficiente; si los autos que se manejan solos, o los tv cada vez más planos e inteligentes, o el despifarro y el soborno a los dirigentes; o Google y otros tantos emergentes de internet dominando nuestras vidas y la economía, nos mantuvieran ocupados las 24 horas del día; si todo esto no fuera suficiente para etiquetear este nuevo siglo, como algo que casi nos corta la respiración. Ahora resulta que la facción más radical y peligrosa del Islan, que están pooniendo en peligro el estilo de vida del mundo occidental, son en la actualidad niños de tetas, insignificantes hormiguitas picando los pies de un gigante, si lo comparamos con la propuesta y propósito del atrofiado gigante de Corea del Norte.

El mundo llamado civilizado ha pecando casi siempre de exceso de seguridad, o síndrome de la ingenuidad diría yo. Creído poderoso sobre los poderosos siempre se ha sentido seguro, pero la Historia le ha demostrado una vez que la sobredosis de confianza tiene sus contraindicaciones. Y su  defecto es que tiene un poderoso e ilimitada capacidad para olvidarse de lo que ha vivido.

No le dieron a la naciente Alemania post Primera Guerra Mundial suficiente importancia y ya todos sabemos que por poco cambia la vida de este planeta. Tampoco le prestaron  suficiente atencion a lo que estaba aconteciendo en Rusia y terminó convirtiendose en un descomunal gigante que al llegar a la segunda mitad del siglo XX el mundo tenia que contar con él. Por suerte para la humanidad era un dinosaurio con patas de gallina que terminó por desaparecer.

Las ultimas décadas le han enviado numerosas señales al mundo desarrollado que es extremadamente dependiente de un recurso natural que no se encuentra precisamente dentro de sus fronteras y que puede ser víctima de presiones y chantajes. Nada de eso vale, continua empecinado en que tiene el poder para dominar al mundo.

Nadie durante años  ha tomado en cuenta a Corea del Norte y mucho menos a sus estúpidas (¿estupidad hoy?) amenazas y propósitos de convertirse en una potencia mundial. Todos sabemos que Corea del Norte está ahi y que existe porque hay una parte del mundo que estuvo interesada en que estuviera y que hoy, aunque la condene, continua interesada en que exista, porque la correlación de fuerzas ideologicas la necesita. Nadie duda que es un insignificante país para el mundo desarrollado que a nadie le interesa por sus recursos naturales, que además está economicamente muy atrasado y que militarmente con un necesario esfuerzo pueden convertir en nada.

Pero el exceso de confianza no siempre es bueno. Aquel pedacito de tierra que amenazó con poseer poderío nuclear y que nadie tomó en cuenta porque recurrieron a la ONU para aplicarles sanciones económicas; hoy ya tiene capacidad nuclear. De sus ensayos balísticos se burlaron por sus fallidos intentos y descalificaron que pudieran tener exito alguna vez.

Sin embargo resulta hoy, que la Corea Democratica, como se hace llamar, ya tiene capacidad nuclear... y si inicialmente sus misiles volaban y explotaban cayendo en sus aguas, hoy sobrevuelan territorio japonés como simple advertencia que no sólo su hermana Corea del Sur puede convertirse en cenizas cuando ellos sean amenazados.

La Corea comunista no se queda ahí y declara que la tierra del Tio Sam está en la mirilla y de seguro lo estará la Europa y todo aquel que no quiera aceptar que Corea del Norte sea la nueva potencia nuclear en el listado del mundo.

De seguro que en estos momentos la partida de ajedrés está muy complicada. Es el "be or not to be" que siempre nos acompaña... aplicar mas sanciones por medio de la ONU sería más de lo mismo. La acción militar como medida quirúrgica con sus inevitables grandes daños colaterales, algo que en estos momentos podria traer más problemas que beneficios. Es sabido que tanto Rusia y China aunque no les ha quedado más remedio que darle la espalda a Corea del Norte, jamás estarían de acuerdo en su desaparición como nación. Los intereses geopolíticos priman por encima de todo, por encima de los de la humanidad si es preciso.

Los Estados Unidos por ahora están confiados en que su tecnología y capacidad militar, unido a esa ubicación geográfica que siempre los ha beneficiado en las guerras, también los favorezca en esta ocasión. También lo estaba una parte de Europa cuando las ambiciones de Hitler y la bota nazi por poco llega hasta la Corona Inglesa.

El Tiempo es Oro, si las sanciones de la ONU a Corea del Norte pueden tener el mismo efecto que un suspiro en una llama encendida, una acción militar pudiera desatar la ira de los demonios. Pero lo cierto es que esa parte de Corea no pierde tiempo, Hoy ya quiere ser considerada y aceptada como potencia nuclear, dentro de muy poco podrá estar aspirando y de seguro que lo hará, en una sola Corea, de bandera roja en donde la parte desarrollada del sur de la península aportará su gran caudal económico en el bienestar de la sociedad comunista.