sábado, 17 de julio de 2010

UN TREMENDO NUMERO SIETE


Aquel poeta andino que amó intensamente y murió entre turbulencias sociales y frente al mar; escribió en uno de sus poemarios más recordados... "me gustas cuando callas, porque estás como ausente".

Muchos años después un desesperado monarca hispano del siglo XXI que intentaba dormirse (posiblemente) en medio de una importante reunión, le dijo a alguien que no paraba de "cantinflear: "¿Por qué no te callas?"

Hay personas que "calladitas se ven más bonitas" y otras, que como algunos seres vivos, se revientan si dejan su boca cerrada.

Lamentablemente hace cincuenta y tantos años atrás muchos no sabían ni se imaginaban (por el Caribe, me refiero), que un nuevo Makandal aparecería a defender a los oprimidos, usando su perfecta oratoria y sabiduría milenaria y como Ave Fenix, de sus cenizas aparecería.

Claro está que deben ser muchos los que adoren su regreso y otros, que desde lejos (pero muy lejos) aplaudan su regreso... pero para otros tantos, o quizás para muchos: su aparición no deja de ser tremendo número siete.