miércoles, 14 de julio de 2010


Existen seres humanos, Yossie, que necesitan estar en permanente soliloquio y no le causan daño a nadie, salvo a los que tienen la obligación de mantenerlos, pues generalmente no suelen buscarse el sustento de cada día (recordemos a Marx y Engels). Pero existen otros y éstos son muy peligrosos ,que necesitan divagar en voz alta y frente a un auditorio que apruebe y siga su palabra-pensamiento. Peligrosos, porque tienen la necesidad insaciable de multiplicar el rebaño a golpe de pistola. Sólo junto a EL puede hallarse el bienestar, que como el horizonte: cuanto más se avanza hacia él, proporcionalmente se aleja; fuera de EL, todo es apocalíptico y sombrío...

Cuando todo parecía indicar que se llegaba al final de sus tenebrosas recetas del fin del mundo, vuelve a alertar a su rebaño de lo que allende sus fronteras está a punto de suceder, sin advertirle a sus obedientes obejas qué se llevarán a la boca en los próximos meses, ni cómo campear el interminable temporal de miserias y limitaciónes de más de cincuenta años de construcción de una Tierra Prometida que no acaba de pasar de su primer ladrillo.