lunes, 12 de octubre de 2009

LAS AMERICAS CELEBRAN HOY




Pues claro está que estamos de celebración. Hace unos cuantos siglos atrás la culta y adelantada Europa se estaba quedando chiquita y con poco dinero para gastar algunos reyes, no expresaré quiénes por respeto a la privacidad real. Así que descontando quiénes salieron primero y quiénes llegaron después, en un mes de octubre del siglo XV el planeta tierra de sopetón se hizo más grande.

Acostumbrados a las buenas maneras y los metodos civilizados de comunicación y comprendiendo con rapidez que por estos sitios nadie hablaba lengua parecida a la de ellos, a golpe de pólvora y plomo gritaron a los cuatro vientos “esta tierra es mía” y con el mudo beneplacito de un hombrcillo medio desnudo clavado en una cruz de madera, dieron por iniciada la sacrosanta colonización.
No conociendo la importancia de trabajar para un amo, fue necesario esclavizarlos como medio educativo y de enseñanza; exterminarlos, como forma ejemplarizante de hacer conocer la disciplina. Se destruyeron sus templos, porque adoraban absurdos dioses emplumados y disfrazados de irreales animales. Se saquearon, se exportaron (este es un término más actual) sus riquezas porque en Europa siempre se le ha dado mejor uso al oro y la plata.

Acostumbrados al intercambio de experiencias y a aprender rapidamente del conocimiento de toda la humanidad, cuando los europeos comprendieron que los nativos de las Américas no le daban la cabal importancia a la colonización y ser esclavizados por el bien del prójimo, decidieron de inmediato traer al costo que fuera a los negros africanos, que desde antaño han sido expertos conocedores en el tema.

Nadie sabe, ni ha declarado públicamente, lo que la inteligencia de las avanzadas sociedades y realezas europeas hicieron para que esta parte de Occidente sea lo que es hoy. De no ser por la tan criticada esclavitud y la fusión de las razas, los Carnavales de Río no existirían; ni la papa y el maíz serían tan conocidos mundialmente; de no ser porque el tabaco llegó al conocimiento y consumo de los europeos, las técnicas para su fabricación y producción estarían tan desarrolladas, mientras las hojas de coca posiblemente no tendrían el valor de uso que tienen hoy.

No sólo los americanos tienen el deber de celebrar este día, el mundo entero debería hacerlo; de no existir los Estados Unidos muchos musulmanes no tendrían mejor enemigo en esta época; ni la Guerra del Golfo posiblemente hubiera sucedido. El futboll mundial no sería nada si América del Sur no existiera; ¿y que sucedería con el romanticismo de izquierda si no existiera la imagen del Che para ponerlas en sus pechos?, ¿de no existir las Américas en dónde rayos se hubieran escondidos tantos nazis al concluir la guerra?, ¿y Troski, en cuál lugar hubiera encontrado mejor refugio que en México?, ¿y qué sería de la música popular sin el aporte de los negros americanos y la música popular latinoamericana?: posiblemente nada.

Las Américas en pleno están de júbilo celebrando la fecha, brindemos pues al legado de nuestras culturas, a la inteligencia y felicidad de estas nobles tierras.