miércoles, 7 de mayo de 2008

La importancia de llamarse Yoani


Porque te llamas Yoani, supongo, Cuba es mucho más tranquila hoy, digamos que casi un lugar paradisíaco afirmaría yo.

¿Qué hubiera pasado en mi tierra sin en los años cincuenta a un joven intelectual cubano Batista le hubiera impedido presentarse a recibir tan importante premio?, más aún, si el presidente golpista con sus poderes le impidiera publicar sus escritos en un periódico nacional… no quiero imaginarme la multitud de jóvenes por las calles de La Habana enfrentándose a la policía y quebrantando el orden.

Pero no te llamas Fidel, ni María, ni tampoco Susana. Te nombras Yoani y al parecer tu nombre no estimula a las multitudes, no provoca atención a los dirigentes de la nación cubana, digo yo: por suerte.

Tampoco está el Comandante en Jefe para lanzarnos a las calles a vitorear consignas revolucionarias y a escuchar discursos maratónicos celebrando tu premio, o reclamando frente a la Oficina de Intereses para que te dejen llegar. No importa que sea en España, lo importante es protestar, porque el imperialismo está en todas partes.

En fin, que no podrás recibir tu premio, Yoani, porque te llamas Yoani. Otro gallo cantaría si te hubieras llamado Celia, Adán, Camila o Elián.